Hasta que pude visitar el restaurante luego de haber escuchado varios comentarios. Es algo pequeño pero acogedor el lugar al igual que el menú aunque con leerlo dan ganar de ordenar rápido. Realmente el toque en la cocina de afro panameño en sus platos se hace sentir, muy delicioso todo las bebidas, las entradas y el plato fuerte. Puedo resaltar el cóctel de camarones, ni se diga de las torrejitas de bacalao y me gustó muchísimo el pulpo, muy suave y con su salsa de coco y jengibre.




