Fuimos a visitarlo durante la semana en cena de negocios. Recomiendo reservar con tiempo ya que el lugar se llena bastante. El concepto de All You Can Eat tiene sus reglas, las cuales no están del todo claras en la publicidad. Sin embargo una vez aclarado el tema nos metimos de lleno a degustar. Son dos horas que tienes para ordenar entre las 80 diferentes opciones que te dan. El tiempo es más que suficiente si tienes una buena estrategia y quieres probar una buena variedad. Iniciamos con algunas entradas seguidas de sashimis y rolls variados. Superada esta etapa nos metimos de lleno a las proteínas en la barbacoa. Maricos y carnes, bien porcionadas para que cada quién las cocine a su gusto. Algunos cortes superiores a otros pero en general muy buen nivel de todas las opciones. Tienen una carta de vinos sencilla pero con precios justos. Nosotros nos decantamos por un blanco para la primera mitad de la cena y la barbacoa con un tinto. (Los vinos se pagan por separado). El final magistral estuvo a carga del bartender. Una preparación hecha a base de Sake fue el final para un cena memorable. Si tienen la oportunidad de escoger una mesa donde los atienda Cesar, hay garantías de un excelente servicio.
