El deseo de cumpleaños de un amigo nos hizo aterrizar a un grupo de 10 en la Casa del Marisco. De entrada pedimos el pulpo que es una opción muy bien ejecutada: fresca, bien sazonado y con la textura correcta. De plato fuerte pedí las conchuelas que están como plato de entrada, pero tuvieron la gentileza de servírmelo como plato fuerte. Otro comenzal pidió un pincho de langostinos que estaba estupendo. Una amiga pidió una pasta con langostinos, y estuvo contenta con la salsa. Un cuarto comenzal pidió la guabina, y no tuvo queja. Para el cumpleañero, de postre, trajeron 2 brownies para colocar sus velas de celebración del cumple #40!! Dos detalles que le restan a la experiencia de comer en La Casa del Marisco: 1) los meseros podrían ser mucho más proactivos y despiertos en el servicio; y 2) el cumpleañero deseaba tomar vino, pero sin que fueran necesariamente la gran cosa, los encontramos carísimos. De hecho, alguien en la mesa hizo el ejercicio y notó que casi en ninguna mesa en todo el restaurante había gente consumiento vino.
