Finalmente fui a Maito después de muchos intentos fallidos y fue un éxito y más! Ambiente: Excelente. Es una decoración sencilla y tropical. Hubiera preferido sentarme afuera pero creo que había muchos mosquitos aun en pleno verano. Servicio: Bueno, pero creo que pueden destacara aún más. Fueron eficientes pero no esmerados. Por ejemplo cuando nos cambiamos de mesa nos trajeron las mismas copas de agua lo cual no me parece, pero son pequeñas cosas. Comida: Increíble. De entrada probamos los hash brown de camarones y el ceviche frito. Ojo, a mi no me gusta el ceviche frito y este me encantó. De plato principal, los calamares rellenos que anuncian como una de sus especialidades. Venían rellenos de risotto con camarones en la tinta del calamar, fue riquísimo. Y debo decir que que por lo menos las descripciones de todos los otros platos me dejaron con ganas de probarlos todos. Lo cual indica que pronto regresaré ;)
