Fui con un Amigo a comer unos tacos entre ellos al pastor y un queso fundido con chorizo, estuvieron buenos. Nos tomamos unos jugos, ya que en el lugar no vendían Margaritas, una gran sorpresa para ser una lugar de comida mexicana. El local es una simple taqueria abierta, aunque tiene un area con aire acondicionado y televisores, donde nos sentamos. Son atentos y serviciales pero nada del otro mundo.
