No voy con frecuencia a este lugar, de hecho tenía mucho tiempo de no ir y al igual que en esta ocasión fui por la invitación de un amigo. Ordené una buscheta "sin chiken" pasta y es que soy vegano. En realidad me gustó, y me sorprendió porque hacía rato que no tenía buenas experiencias en este lugar. No es la comida que más me gusta. El servicio siempre tiende a ser bueno, el ambiente fue lo que no me gustó mucho y es que estabamos en la terraza en Amador y tenían la música muy alta. Tanto que los vecinos de mesa y nosotros pedimos que la bajaran, pero nunca lo hicieron. Bueno, panameñadas... cosas de nuestro pueblo.
