Me quede gratamente complacida con el ambiente del restaurant, debido a que habia leído muchos comentarios de que la decoracion venia de hace 20 a 30 años. De verdad es que el sitio se ve muy acogedor y en buen estado; es la primera vez que voy. La comida es muy variada y los mariscos muy frescos. De entrada probamos la coquilla y la sopa de espinacas; platos fuertes los calamares rellenos de manchego y mero con salsa verde. Ambos altamente recomendados. Volveremos a probar mas opciones!!!




