A pesar que han perdido estacionamientos, el servicio de valet parking sigue resolviendo. La comida es muy buena, comimos shish kebab con arroz y tabule (ensalada), muy bueno, nunca ha decepcionado ese plato. El té de rosas y postre que ofrecen después del plato fuerte es muy buen detalle. La atención fue buena muy amables, lo único es la demora al pagar la cuenta considerando que el restaurante no estaba tan lleno.

