Fuimos el sábado 21 de abril en la noche, la verdad que el ambiente cálido, muy familiar, la comida excelente, lo único es que me parece que para ser sábado hacia falta personal, estuvimos un poco desatendidos pero creo que no porque la joven que nos atendió al principio no quisiera, sino porque no se daba abasto con todas las mesas que debía manejar, igual eso no fue impedimento para que la pasáramos bien. Ahh y el postre delicioso (Pie de Limón).


