Como siempre el ambiente y la atención excelentes. Teníamos un cumpleañero en la mesa, y le llevaron dulce y el pianista toco la cancion de feliz cumpleaños, todo perfecto por ese lado. Donde no me fue tan bien fue en la comida, las entradas (pulpo al carbon, carpaccio de mero y caracoles) me parecieron regulares. Los caracoles definitivamente fue la mejor entrada de las 3. Después pedí spaghetti con mariscos que sonaban muy bien en el menú pero no estaban buenos. Probé 2 postres, el flan malísimo y el tres leches 2 estrellas de 5. Sí volvería porque me gusta el lugar y a mis papás les gusta mucho, pero creo que se ha quedado con respecto a otros restaurantes.
