Lamentablemente llamó mi atención que uno de sus empleados no paró de cantar la canción de "la venezolana" (un himno al la xenofobia) y comenzó a hacerlo desde que llegamos mi esposa, un amigo y yo ( venezolanos todos) y quien parecía ser el encargado o dueño no hizo nada para detener a este señor. Recomendaría el lugar por la comida pero sugiero a mis compatriotas no vayan si no quieren sentirse insultados mientras gastan su dinero.
