Por años hemos sido deleitados en este restaurante con la mejor langosta termidor de Panama. Establecimiento tradicional de mariscos que ha sabido mantener una buena y constante calidad, tanto en su presentación como sabor. Mi única queja es que los tamaños de las porciones han sido sacrificados en por de la rentabilidad. Considerado pecado mortal en la industrial y señal de crisis.
