El lugar está muy bonito, pero el día que fui estaba bastante lleno y la atención fue malísima. La mesera muy amable, pero demoraron casi una hora para traer las bebidas. La margarita tuvimos que devolverla para que la hiciera de nuevo porque estaba aguada igual que el Mandarin comosellame! Trajeron 4 bebidas y la quinta llegó después de la comida. La comida no fue nada espectacular, unos Asian shrimp bien simples, la pasta de camarones simple también. Mis amigas pidieron unas quesadillas y dicen que estaban buenas. El steak estaba bien, pero las cebollitas caramelizadas que estaban en la descripción eran francamente muy escasas. Tal vez le dé otra oportunidad, considerando que son nuevos y me queda cerca...
