Como siempre el Bristol, no decepciona, fuimos al brunch de domingo que en esta ocasion era a la carta, pedimos el steak a caballo con papas trufadas, increible como hacer un plato ordinario en algo gourmet, y bueno la clasica burguer de ellos que siempre esta muy buena acompañada con papas trufadas tambien. Sigue siendo una opcion ideal para reuniones de negocios o una comida casual.
