Hay que ir!!! El lugar es pequeño, tiene poca capacidad, sin embargo la espera es corta y vale la pena al 100%. Llegas haces el pedido apenas entras, la chica te explica el menú disponible y pagas, luego colocas tu pedido (ticket) en una canasta y ahi el chef Jose, con los demás chef lo procesan...todo a la vista, y te llaman por tu nombre cuando esta listo, muy rápido a mi parecer. La comida tiene un sabor fantastico, la fusion de todos los ingredientes es fenomenal, ordené torrejitas de bacalao sobre tiradito de langostinos y concolón sexy, una delicia, acompañado con una bebida de tamarindo. Y de postre una amiga cumplia años y de cortesía nos dieron raspao en paila de jobo...delicioso y refrescante. Toda una experiencia. Volveré.



