Desearía haberlo rankeado mejor pero el día que fui cerraron la cocina sin antes avisarnos y quedamos con hambre ya que no pudimos comer. Ellos se excusaron we siempre la cocina cerraba a la misma hora pero no puedes asumir de que todo el mundo conoce como funciona el restaurante. Los puntos a favor: obvio la ubicación, los precios (pintas nacionales a menos de 3 balboas!) y la comida es muy muy sabrosa. El servicio si es pésimo, excepto por el manager que es súper súper amable. Vinimos acá buscando una alternativa al lugar popular de alitas en Obarrio (el de la franquicia americana del blanco y amarillo) porque la calidad de la comida allá, los previos y el servicio decayeron horrible allá y si bien este lugar no es perfecto, la comida, los precios y la ubicación hacen este lugar una opción decente.
