Realmente ir a Spuntino es como estar en casa, Bruno y su equipo lo hacen sentir a uno a gusto. La comida muy buena y hay que empezar por mencionar la berenjena ahumada que dan de cortesía en reemplazo de la mantequilla una maravilla. De entrada, los piquillos rellenos de queso cabra, el antipasto y las arañitas son inmejorables. Las pastas muy buenas, no importa cuál pidas. Las pizzas sencillamente muy buenas. Spuntino 100% recomendable
