Lugar súper acogedor en Casco Antiguo. Es pequeño y está decorado súper lindo que sientes estás en otro lugar.. La comida riquísima!!! Pedimos la pizza calicanto (que es la especialidad de la casa) y nos sorprendió! Divina la propuesta y súper grande. También probamos la pizza de jamón que también estaba divina y de postre el mejor pie de limón que en la vida hemos probado. El servicio súper amable y atento y la comida riquísima.



