Este lugar tiene una elegancia espectacular, con techo alto, vidrios, decoracion de cuadros y un ambiente tranquilo. Su comida es deliciosa, pedimos unas entradas de langostas con mariscos, paella y pan de la casa. Ciertamente quedamos satisfechos con la calidad de los patillos y el excelente servicio con que nos atendieron. Recomiendo este lugar.
