Visitamos Al Basha nuevamente y nos fue muy bien. Pedimos la mesa libanesa, y además, un kibbe nayeh. En mi opinión, Al Basha tiene los mejores kibbes fritos de la ciudad. Crujientes y grandes, sin ser grasosos (ojalá trajeran más salsa tahine, no sé por qué siempre sirven muy poco). El condimento y cocción de las carnes y pollos, al punto. Las ensaladas tabbouleh y fattoush frías y frescas. La atención de las meseras colombianas es muy esmerada. El estacionamiento es limitado pero casi siempre tienen un valet. Evito visitar los viernes y sábados por lo alto de la música de las belly dancers, pero es parte de la experiencia del restaurante y hay quienes les gusta. Los precios razonables, considerando lo caro que se han puesto los restaurantes en Panamá. Lo recomiendo.
