Fui con mi familia a celebrarle el cumpleaños a mi hijo. Nos acomodaron en una mesa en planta baja y en mi opinión es el rincón más acogedor del restaurante. Mi hijo y yo pedimos Rib Eye y ambos término medio. Mi carne llegó levemente pasada de término pero aún la disfruté y estaba jugosa. El trozo que le tocó a mi hijo si le vino con mucha grasa y tendones. Mi mamá pidió filete de corvina y mi hija el filete de carne del menú de niños. Ambas me dijeron que les gustó mucho y de hecho se terminaron todo. Mi hermano pidió una entraña y se la devoró rapidísimo...asi que supongo que le gustó. Este restaurante se ha mantenido en cuanto a la calidad de la comida pero creo que puede mejorar un poco con el servicio. A pesar que no estaba lleno sentimos algo de demora para que nos atendieran incluso para pedir la cuenta.
