Fui con mi esposa por primera vez. La atencion era buena, el ambiente, luninosa y limpia, pero nada especial. Como entrada elegimos Tartar de salmon, viene bonito preparado con avocate, muy rico. El plato principal escogio corvina en una salsa picante con curry y coco, mmmh y para mi esposa un corvina con cebollin, le gusto. El postre, brownie con helado y el espresso, muy muy simple! El té japones en contrario exellente!

