Este lugar es la real joya escondida por su ubicación que no es la más fácil de encontrar. Pero sus buenas recomendaciones te motivan a encontrarlo. Es un excelente lugar su comida es fresca y autóctona japonesa. La sopa mizo, los camarones frito al estilo japonés, los ducho y los vegetales tempera fueron del deleite de los comensales. El servicio es bueno y digital ya que te enseñan los platos que uno desconoce en el teléfono inteligente. Es un lugar que repetiría con los ojos abiertos. Lo recomiendo 100%.




