Considero que la calidad de los ingredientes y de las preparaciones en la comida libanesa hace la diferencia en este rubro y este restaurante la tiene. Me satisfizo todo lo que comí, y probé casi todo, ya que estaba con dos personas más y pedimos de esos platos libaneses que tienen un poco de cada cosa y quedamos llenos y disfrutamos de una rica degustación. Muy buenas porciones con los precios proporcionales. Casi no hay estacionamiento pero ese problema es global en calle Uruguay. Hay que regresar.
