Ambiente muy acogedor; aunque llovia no hacia frío en el área de adentro. El lugar estaba envuelto en aromas diferentes debido a la cantidad de mesas que tenían arguilles, pero no fue algo que molestaba. Si eso te afecta, mejor reserva una mesa afuera, igual habrá quienes fuman afuera pero se dispersa mejor en el ambiente. La comida llego muy rápido, estuvo riquísimo todo. Los emparedados de kafta y shawarma creo que estan un poco secos pero estan deliciosos. Los meseros son muy atentos, pero sentí que estaban un poco desorganizados y faltaba la comunicación entre ellos. Una buena opción para pasarla bien. No se dejen asustar por el precio por persona, dependiendo de lo que pidas del menú, muy bien puede ser la mitad de lo estipulado aquí.
