Muy agradable todo lo que se vive en ese lugar. Lo único malo es que hay que compartir la mesa de tepanyaki... supongo que para el restaurante es una cuestión de ahorrar y ser prácticos pero para el cliente resulta algo incómodo
Muy agradable todo lo que se vive en ese lugar. Lo único malo es que hay que compartir la mesa de tepanyaki... supongo que para el restaurante es una cuestión de ahorrar y ser prácticos pero para el cliente resulta algo incómodo
Actualiza tu navegador para ver esta página correctamente. Actualizar mi navegador ahora