Adoro este lugar, conserva la tradición y belleza de la comida panameña. No hay nada más panameño que el Trapiche para desayuno, almuerzo o cena. El ambiente decorado con elementos típicos hasta los famosos taburetes. El menú extenso pero siempre resaltando las bondades de mi país. Frituras de todas clases, carnes variadas, todo es delicioso. Mi favorito bistec a caballo con hojalda y café con leche! No dejen de pedir el tamal de olla y la chicha de limón con raspadura.



