Personal muy atento, música muy alta, prácticamente hay que mantener una conversación gritando... comida no tardaba a pesar de que estaba lleno el lugar. Buen sabor, recomiendo el sashimi toro y el carpaccio kobe. Roll estuvo muy grande, A5 estuvo exquisito pero algo pricey para su tamaño. Volvería a probar otros platos, amplio menú.




