He ido un par de ocasiones y pese a que tienen el valor agregado del valet parking, el estacionamiento es un tema, pero podemos obviar esto ya que el parking lleno habla de la concurrencia, y la concurrencia habla de la calidad. La comida es sabrosa, pero el tema es el servicio. Están ubicados en el corazón de Obarrio y la demanda en las horas de almuerzo es alta, por lo que el personal debe estar adecuado a atender volumen pero tienen notorias demoras con los pedidos grandes, y tomen en cuenta que atienden muchos almuerzos de negocios. Por eso las 3 estrellas. El ambiente es formal y elegante, y el menú atractivo. El filete a la pimienta es maravilloso, al igual que la lasagna y la pizza, sobre todo la "caprichosa".


