La comida muy fresca. Los kibbes siempre crujientes y ligeros. La limonada con hierbabuena es muy sabrosa. la última vez que fui los pinchos de carne y pollo estuvieron bañados de una salsa muy salada, pero usualmente están cocidos al punto y sazonados correctamente. Mi única queja es que el restaurante necesita que lo mantengan. Desde hace más de un año, las telas de las sillas están rotas, llenas de huecos por quemadas de los narguiles. Señores, hay que reinvertir en el negocio! estas cosas dejan una impresión de dejadez. Uno se pregunta cómo estará la cocina?
