El ambiente muy retro, con sus sillas y alfombra de los 80's pero muy bien cuidado.. La comida impecable de principio a fin! Perfecta! Pedimos de entrada arañitas y pulpo en salsa de soya, de plato principal el dorado en salsa de pimentón que estuvo delicioso y la corvina con langostinos un poco simple. Para finalizar de postre un pie de manzana y creme brulee sin igual!! Muy recomendado!!




