Fui a probar este nuevo restaurante pues soy fan de la comida italiana. Lo recomiendo demasiado!!! Riquisimo el pan de cortesía, te lo traen en una bolsita que lo mantiene caliente y te ponen tomatito para que lo acompañes. El dueño muy cordial nos recibió a la entrada y nos recomendo varias bebidas. Yo pedi pasta en salsa roja y mi novio linguini frutti di mare en salsa rosada y ambas estaban deliciosas. Las pastas frescas, salsas con mucho sabor y las porciones generosas. Si hubiese tenido espacio pedía postre pero será para la proxima. El local quizas se les quede chico a futuro pues no tiene muchas mesas. Es una gema escondida pues se nota que hacen pastas con la intencion de mantener la esencia italiana y no por hacer comida "tipo comercial" y eso a mi me parece excelente. De seguro regreso!
