Esta visita no fue muy grata. Siento que no tuvimos suerte, porque me lo han recomendado muchísimo. Sin embargo, fueron muchas fallas, y quizás mala elección de nuestra parte en los platos, ya que no nos recomendaron muy bien. El ambiente en general es agradable, aunque las canciones románticas de Bruno Mars no animaban el ambiente para nada. El salonero intentó ser muy amable, pero la forma de hablar de muchos de los platos del menú dejaba mucho qué desear, además su uniforme completamente arrugado, imposible de no ver. Todos pedimos carne acompañada de pasta, y fue una total decepción. La carne dura, y todo con falta de sabor. De todos modos, volveré en alguna ocasión, porque me han dicho que seguramente fui en un muy mal momento.
