Buena comida tipo sports bar. Las boneless wings, aceptables, nada espectacular. Pero el servicio es fatal. Demoraron como 15 minutos en traernos una cerveza y la mesa estaba a un metro de la barra. La Wild West Burger estaba buena, una buena porción de carne con papas fritas que te deja lleno. El lugar tiene buen ambiente para ver deportes pero se llena demasiado y tienes que esperar tus 10 a 15 minutos o más para que te ubiquen en un puesto. Recomiendo llegar temprano y si va en fin de semana preparese para esperar y tenga paciencia. El servicio debe mejorar. Incluyen la propina en la cuenta. Los precios bastante accesibles dentro de todo. Vaya a este lugar cuando este en animos de tener una reunión informal con amigos y no le importe esperar.
