La combinación de un restaurant italiano con una dulceria libanesa en un solo sitio, lo convierten en una experiencia culinaria única. La Locanda se destaca ademas por su ambiente familiar, su excelente servicio, buena cocina, raciones generosas y precios razonables. La Cornvina al ajillo con vegetales al grill, estaban en un su punto y bien sazonados. Tambien provamos una lasagna bolognesa, pizza margarita y ensalada capressa. Todo muy bien presentado y preparado con ingredientes naturales.
