Decoración ecológica, jardín hermoso y en general tiene un ambiente muy agradable. La lista de vinos/cócteles es extensa y la comida muy rica. El servicio es atento pero muy lento, tuvimos que esperar casi una hora por nuestra comida. Sin embargo pienso que es un detalle que pronto corregirán porque tanto los saloneros como el chef tienen experiencia. La anfitriona es muy simpática. Como es el sitio de moda toca reservar con anticipación no se aventuren a ir sin reserva porque no van a comer.
