Llegamos en la madrugada, para comer algo, después de una noche de rumba. El lugar presenta una muy buena opción para los trasnochadores, que quieren llenar el estómago antes de ir a la cama. Pedimos el club sandwich y otro de pernil, ambos muy buenos, con carne de buena calidad. El lugar es más tipo cafetería, de manera que sólo lo recomendamos como alternativa para cerrar la noche, no tanto como un lugar donde ir a almorzar o cenar.


