Napoli es el ejemplo perfecto del "Haz fama y acuestate a dormir" y creo que es solamente por esta fama que sigue siendo un lugar concurrido ya que no aporta absolutamente nada a la gastronomía italiana de la ciudad. La atención es pobre y deficiente con meseros groseros y apurados. La cocina no realiza ningún esfuerzo en lo absoluto en la presentación de sus platos, sin duda hacen sentir la completa experiencia gastronómica poco interesante y barata. Probablemente todas estas características negativas sean para soportar el hecho de que su comida es precisamente "sosa" y "regular", sin pena ni gloria, solo recuerdos de un pasado glorioso lejano, muy lejano también se encuentra el comensal de degustar un buen plato de comida italiana en Napoli. Despierten de la fama, ya que el descuido del restaurante pasará factura.

