Me gustó muchísimo, totalmente recomendando para salidas románticas o cenas grupales. Se sentía que todo fue cocinado al momento y con ingredientes locales; las cantidades presentadas en los diferentes platos son las adecuadas, a pesar de que a simple vista no se aprecien tan grandes. Fresco, nítido, romántico y auténtico, así definiría a Maito. Como en la mayoría de los lugares en Panamá, el aire acondicionado presentaba una temperatura muy baja, pero es algo que se tiene que trabajar en todos los lugares, no sólo aquí. La atención fue muy buena, mantuvieron la serenidad y evidente disposición durante toda la velada. Claro que volvería !
