Como siempre, un excelente ambiente y atención rápida, amable y con una sonrisa. La comida muy bien presentada, en buena cantidad, riquísima y de calidad. Las frozen margaritas no estuvieron tan buenas: No se sentía el sabor de la fresa o el maracuyá, pero sí lo salado sin beber del borde. Fuera de eso, seguiremos regresando.




