El lugar es muy bonito con un ambiente familiar. Nos tocó afuera en el patio en una mesa para 9 y un niño y de verdad sientes como las plantas alrededor te aíslan de la ciudad lo cual nos pareció excelente. La comida está buena, de todo lo que pudimos probar, solo diría qué le falta un poquito más de sazón. Y la atención 10/10.




