Un restaurante sencillo a la orilla del agua en el causeway. Muy fresco por la brisa natural aunado a abanicos de alta capacidad. Tienen mucho personal atendiendo, así que siempre puedes conseguir que uno te atienda y si no te trae lo solicitado, fácilmente se lo puedes pedir a otro. La comida estuvo deliciosa en especial los langostinos al ajillo, con una salsa espectacular.
3 Me gusta




