Yo no me canso de comer langosta en Alandalus, siempre fresca, un plato inmenso, la parrillada de mariscos ni se diga, es una elegancia.
Yo no me canso de comer langosta en Alandalus, siempre fresca, un plato inmenso, la parrillada de mariscos ni se diga, es una elegancia.
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