Quedé impresionado de este lugar por un sin número de razones, pero principalmente por el sabor de todos los platos y bebidas, su presentación impecable y con calidad y la velocidad con que llegaron a la mesa, siendo un pedido numeroso y variado y con el restaurante lleno (y es bastante grande). La atención de Gabriel fue la cereza sobre el helado, una atención de excelencia y con experiencia. Definitivamente regresaremos!
