Segundo Muelle (San Francisco) sigue manteniéndose como un referente indiscutible. La comida, como siempre, está impecablemente lograda y con una presentación visual de alto nivel; si te gusta la gastronomía peruana, este restaurante es un imperdible en Panamá. El ambiente es elegante, sofisticado y te invita a quedarte a disfrutar de la experiencia. Mención especial para el servicio: la atención fue de primera y demostraron una paciencia impecable, manejando con total profesionalismo las exigencias de comensales muy quisquillosos. Además, la logística de llegada es sumamente cómoda gracias a la disponibilidad de valet parking. Totalmente recomendado.




