La comida excelente, con toque caribeño panameño, de las Antillas e incluso matices africanas, de entrada las torrejitas de bacalao y las hojaldras con queso y carne, los platos fuertes el one pot colonense, la pesca del día y el bowl vegano, una experiencia maravillosa. La atención muy buena, contamos 5 personas que nos atendieron en la mesa, muy pendientes y amables.

