Si hay algo que me gusta de Hong Kong Bakery El Dorado, es que a cualquier hora puedo caer y resolver con un buen dim sum. Hoy fue uno de esos días: 6:45 pm, con hambre… pero sin ganas de algo pesado. Y ahí es donde este lugar brilla. Tienen justo lo que necesitas cuando cae la noche y quieres comer rico sin sentirte “full” de más. El dim sum siempre cumple: bien preparado, consistente y con ese sabor que no falla. No es sorpresa, pero eso mismo es lo que lo hace confiable.




