Esta vez, la experiencia no fue la mejor. La comida sí tuvo buen sabor; pero los platos no llegaron con buena presentación, sino como movidos o desordenados. La atención fue lenta y tuvimos que pedir cosas varias veces. En la terraza exterior hay un abanico industrial que entre la bulla y la cantidad de aire que genera no permite disfrutar la velada.
