Pedi una rebomba de avellanas y un cappuccino de pistacho. La rebomba me pareció empalagosa, no escatiman en la nutella, por la cantidad de relleno el precio está súper bien, pero es para el que le gusta lo súper dulce. Ni mi hijo de 6 años pudo con su mitad de la rebomba. El cappuccino de pistacho me pareció costoso para la poca crema de pistacho que trajo. Quiero volver al local, pero pediré la rebomba de pistacho y cappuccino tradicional, creo que me irá mejor. También quiero probar en canolli. El trato fue amable!


