Comida
Servicio
Ambiente

El restaurante tiene una ubicación privilegiada con una vista hermosa al muelle, lo cual hace que el ambiente sea muy agradable. Sin embargo, el servicio arruinó por completo la experiencia. Desde que llegamos, el salonero no nos entregó la carta de bebidas junto con el menú y, al solicitar información, le pregunté qué vino tenía por copa y no quiso preguntar, sugirió traer el que hubiese para probarlo en la mesa, no tiene claridad sobre el tema de las bebidas, de tanto insistir nos trajo la carta y pudimos pedir, además, insistía en que ordenáramos todo de una vez porque “el restaurante se iba a llenar”, lo cual resultó innecesario y poco profesional, sobretodo que era las 4:00 pm, solo queríamos picar algunos platos y tomar algo. Durante toda la atención interrumpía constantemente con comentarios que no nos hicieron sentir cómodos. Pedimos unas arañitas de entrada y la presentación fue poco agradable, además de que no tenían sabor, lo que nos quitó por completo las ganas de seguir pidiendo. Más adelante, alguien más se agregó a la mesa y solicitó un whisky y lo trajeron en un shot, lo que hizo que, al momento de servirlo se derramara accidentalmente sobre la mesa y aun así nos lo cobraron nuevamente. La experiencia fue tan incómoda y decepcionante que decidimos irnos a otro restaurante. Es una lástima que un lugar con tan buena vista y potencial se vea tan afectado por un servicio tan deficiente.

Comida
Servicio
Ambiente
Ver más comentarios (355)
¡Tu navegador está obsoleto!

Actualiza tu navegador para ver esta página correctamente. Actualizar mi navegador ahora

×